educación en valores

Agresión online

Agresión online

«¿Por qué te demoras tanto en responderme?»

Agresión y violencia en línea

Cuando entablamos diálogos bajo ambientes digitales encontramos dos tipos de comportamientos: el comportamiento verbal argumentativo y el verbal agresivo. En el primero se busca atacar la postura del interlocutor, sus argumentos, opiniones, y su verdad.

Por su parte, el comportamiento verbal agresivo se caracteriza por una intención maliciosa de victimizar y de dañar la imagen de la contraparte, desviando el foco de atención de su posición o sus ideas.

A continuación describiremos algunas de las manifestaciones de hostilidad más frecuentes mientras se utilizan Redes Sociales y apps de socialización en línea:

Discriminación

Consiste en cualquier tipo o acto de segregación y estigmatización que pueda resultar degradante o hiriente en contra del aspecto físico de una persona: su edad, sexo, raza, religión, orientación sexuales, nivel socioeconómico, etc.

Ejemplo:  “Lo siento, los gordos son repulsivos para mí”

Descuentos/Juicios de valor

Son acciones producto de la intolerancia, en las cuales se desvaloriza o denigra a otra persona a través de juicios de valor negativos, de forma sarcástica, irónica, soez o hiriente. 

Ejemplo: “Me sorprende que no escribas con errores ortográficos”

Recuerda que la crítica destructiva habla más de quien critica  que de quien es objeto de la misma. 

Generalización

Son todos aquellos preconceptos, prejuicios y clichés  (sociales, religiosos o comportamentales) que giran en torno a algún tema y que pueden afectar directamente el desarrollo del clima socio-emocional de una conversación y una interacción online.

Ejemplo: «Pienso que las personas religiosas no son gente de fiar«

Lo cierto es que cada persona es un universo por descubrir y no es positivo generalizar porque podría resultar ofensivo.

Exigencias desmedidas 

Consiste en esperar una respuesta, acción o conducta determinada del otro y luego reaccionar de forma violenta o agresiva si no se obtiene lo que se espera, ya que existe una idea equivocada acerca de una supuesta obligación o un compromiso sobre dicha respuesta.

Si nos damos Like y no me escribes, ¡te elimino! 

Las exigencias desmedidas suceden cuando no se establecen con anterioridad acuerdos o límites claros entre las partes. 

Si te identificaste con alguno de esos escenarios, lo importante es recordar que aunque la violencia sea inevitable podemos siempre decidir si reaccionamos o no, o con quién seguir la conversación, porque no todos los usuarios actúan de la misma forma.

Lo cierto es que además de crear estrategias de prevención de la violencia digital, debemos fortalecer una cultura en Ciudadanía Digital que busque educar en valores para enseñarnos sobre cómo gestionar de forma sana, asertiva y no violenta nuestras conexiones en la red.

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Publicado por Óscar Matute en ¡Conversa!, Conoce, 0 comentarios